
Ayer por la noche vi en un noticiero la reseña del accidente automovilístico y casi linchamiento en el que se vio involucrado el presentador Alejandro Rueda, dicho accidente se produjo cuando el automovil conducido por Rueda se montó sobre la acera y atropelló a varias personas.
Inmediatamente un grupo de gente rodeó el carro para que el conductor no se diera a la fuga y para increparle por el accidente, al ver que dicho personaje no se podía ni mantener en pie todos pensaron que estaba ebrio o drogado y algunos la emprendieron a golpes contra el presentador.
La policía tuvo que intervenir para evitar un linchamiento público, al llegar la Cruz Roja y los oficiales de tránsito se pudo ver que el señor Rueda había sido sufrido un bajonazo de azúcar y en una persona diabética como él esto puede ser muy peligroso.
Lo que me impresionó fue ver como las personas agredieron a esta persona, lo golpearon visiblemente hasta hacerlo sangrar, se aprovecharon de una persona semi-inconsciente para vapulearla cobardemente, tomaron la ley en sus manos ante lo que creyeron era un caso más de un accidente provocadó por un borracho al volante.
Esto no es más que la muestra de cómo esta nuestra sociedad, una sociedad violenta, una sociedad cansada de la impunidad que ha generado la falta de leyes y de castigos verdaderamente fuertes en los casos que se han dado anteriormente, una sociedad que vive con miedo y frustrada ante la sensación de estar desamparada, reaccionamos airados, reaccionamos a la defensiva, reaccionamos violentamente, ciegamente y como quedó claro ayer hasta irresponsablemente.
Dicen que Zapata durante la revolución les decía a sus hombres: "Fusile y después averigua", eso fue precisamente lo ocurrido ayer, la gente mal interpretó el quebranto de salud y decidieron no esperar a que la ley juzgara y castigara al culpable, prefirieron en el anonimato que da la masa hacer su propia justicia, esa justicia que da la sensación de haber recuperado el poder y de saberse protegido por la manada.
Lamento mucho lo sucedido ayer, lamento que el señor Rueda haya sido brutalmente golpeado, lamento que por su quebranto de salud hayan sido atropelladas personas inocentes, lamento ver que nuestra querida Costa Rica ya no sea el remanso de paz y hermandad que tanto proclamamos, lamento que la impunidad y las desacertadas acciones de nuestras autoridades y gobernantes hayan hecho perder la credibilidad y la fe de este pueblo.
